Skip links

El derecho a volver a casa – Diego Puente Rosa

Fragmento de “El derecho a la repatriación – El derecho a volver a casa”

Ante el inminente cierre de fronteras y aeropuertos, miles de argentinos quedaron afuera, “varados”, experimentando situaciones inimaginables, complejas, que en el extranjero y lejos de casa se acentúan por la negatividad, la tensión, la incertidumbre ante la inacción y la falta de información.

Durante el presente siglo XXI, experimentamos una constante deconstrucción, y en este caso nos obliga a pensar el sistema de derechos y obligaciones ante situaciones jamás experimentadas, donde el Estado ejerce el poder de limitar derechos para preservar otros. Limitar la circulación y el ingreso de personas al territorio para evitar la propagación del virus y preservar la salud. Limitar el derecho a trabajar y el desarrollo económico para preservar la salud pública.

Pero es también el estado quien debe amparar, proteger y cuidar de esos ciudadanos que forzadamente están lejos de sus hogares y procurar y asegurar todas las vías de cooperación internacional y diálogo diplomático posibles para que los varados en el extranjero regresen, y no impedirlo de manera kafkiana.

Ahora bien, ¿puede este poder estatal restringir derechos en pos de la preservación de otros, violentando al mismo tiempo derechos y garantías constitucionales, recordando que no existe declaración de estado de sitio? ¿Existe equilibrio de condiciones de los ciudadanos argentinos varados en el extranjero, que permanecen lejos de su hogar, de sus familias y seres amados, sin la tan mentada presencia estatal que los ampare? ¿Se encuentra el Estado desprotegiéndolos y dejándolos en estado de abandono, no permitiendo ni autorizando a empresas aéreas a repatriarlos? ¿Cómo se interpreta entonces que, por ejemplo, aviones de líneas aéreas como Iberia o American Airlines aterricen en el aeropuerto internacional de Ezeiza vacíos para embarcar y regresar ciudadanos españoles y norteamericanos respectivamente a sus países, mientras en esos países, familias argentinas, adultos mayores, mujeres embarazadas, enfermos que requieren tratamientos médicos, etcétera, esperan en medio de la incertidumbre y se perciben desamparados por su propio Estado, y ven vulnerado su derecho a ser repatriados, no por razones fácticas sino porque el gobierno no les permite su derecho a volver a casa?

Diego Puente Rosa

43 años

Abogado

Córdoba, Argentina. 

Foto: Anna Shvets / Pexels

Dejar un comentario