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La cuarentena de los chicos – María Elena Cordera

Carta enviada al periódico “La Voz del Interior”, publicada el 20/04/2020

 

Estimado Sr. Director:

Me dirijo a Ud. y por su intermedio a los lectores de la Voz del Interior, para expresar algunas reflexiones sobre lo que están viviendo los niños y niñas  en cuarentena y que quisiera compartir con los adultos que, encargados de  garantizar  los derechos infantiles, apoyamos nuestras prácticas  de cuidado sobre los pilares de la protección, provisión y participación. 

Analizando las ganancias y las pérdidas, encontramos ventajas porque muchos descubrieron nuevas formas de vincularse en familia;  con padres dispuestos a acompañar en juegos y aprendizajes re-creando la dinámica hogareña, realizando nuevos esfuerzos, trabajando juntos, imponiendo rutinas diferentes con espacios respetados y compartidos. 

De pronto, las frustraciones se toleran mejor, los valores son otros, la escucha y las miradas están más atentas.  Así, los beneficios pueden ser muchos y superadores de la nueva tarea escolar; cada acción, cada intercambio, cada trabajo puede  enseñar  más que un contenido curricular pero… el contacto social con los amigos, cara a cara, cuerpo a cuerpo, es el gran ausente de estos días.

Mucho preocupa cómo cumplir las tareas escolares en casa porque debemos garantizar el derecho a aprender y a la escolaridad. 

Desde mi lugar profesional, necesito advertir que la realidad de los niños y niñas en cuarentena atraviesa múltiples situaciones que quizás los adultos no evaluamos con la importancia que merecen.

La escuela está presente en los hogares a través de clases virtuales, tareas con contenidos para aprender  aprovechando las tecnologías actuales pero las  cuatro horas diarias que habitualmente transcurren en el aula, en los patios y clases especiales de la escuela, no van a domicilio. Los chicos experimentan  la carencia y privación de compartir juegos y actividades  con sus amigos,  pares de la misma edad. Falta el condimento vital que complementa los aprendizajes escolares: faltan los otros,  los encuentros cara a cara, las risas, las bromas y los juegos que   socializan en el espacio propio, en la intimidad infantil.

Muchos pueden realizar encuentros virtuales con los amigos y esta es una ventaja importante que  debemos promover, sin dejar de asumir que el estrés o la tristeza que algunos expresan es real;  la sienten y necesitan del respaldo cuidador de los adultos cercanos (padres, abuelos, tíos). Cada uno posee aptitudes para enfrentar la adversidad del aislamiento que empieza a mostrar  penas y decaimiento que otras veces  se calman, se desahogan al lado de los amigos, jugando un partido en el patio,  conversando en el recreo, charlando con la seño.

Los niños en cuarentena, unos más, otros menos, están sufriendo esta falta, esta píldora de salud que sólo se consigue al lado de otros chicos. 

¿No será que necesitamos crear espacios de encuentros permitidos para que este tiempo duela un poco menos?

 

 

María Elena Cordera

Especialista en psicología clínica.

Docente de Posgrado UNC y UCC

Presidente de la Fundación de Promoción de Salud Integral, Infantil y Familiar

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