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El virus de la empatía – Matías Ruiu

Uno puede observar y deducir que en estos tiempos que corren, viviendo estas circunstancias anormales para la vida de cualquier ciudadano, nos lleva a reflexionar. Empezamos sin querer a ejercitar nuestra mente e ir a algunos lugares, a recordar, a rememorar y reencontrarnos con uno mismo. 

Y sin lugar a dudas llega el momento en que el plano cambia y comenzamos a pensar en el otro, a empatizar. Seguramente es una palabra poco conocida o utilizada pero que es tan empírica y usual que nos puede sorprender. La empatía en pocas palabras, significa ponerse en el lugar del otro; es una capacidad que nos invita a reconocernos similares con los que nos rodean, incluso poder compartir sentimientos, pensamientos y hasta emociones. 

Y si no es este el momento de empatizar, ¿existirá en nuestra historia contemporánea otro hecho que lo permita? Dudo en lo personal que vaya a suceder. 

A lo largo de la historia, el ser humano ha empatizado con el otro en situaciones extremas como una catástrofe, una guerra e incluso hoy, con esta pandemia. Pero, sabiendo que somos seres racionales, ¿no sería más sencillo y productivo poder empatizar todos los días?

Quizás estos fenómenos que nombré anteriormente, alimentados por la empatía podrían evitarse y en contraposición deberíamos dejar de ser egoístas. Creo sin temor a equivocarme que estamos ante el desafío de poder experimentar la empatía ante esta realidad, de cuidar del otro poniéndonos en el lugar del otro, tratando de entender que los demás son una parte de un todo colectivo y social que nos rodea y nos moldea como personas, como ciudadanos. 

Experimentar la empatía no solo en estos tiempos de coronavirus es productivo, debemos empatizar un poco más con el otro para construir, debemos empatizar un poco más para evolucionar como sociedad, debemos empatizar para minimizar el daño. 

Desde ya, ponernos en el lugar del otro cuesta; si en principio nos cuesta comprender a veces nuestras propias acciones y pensamientos, aún más difícil es enrolarnos en el otro, pero creo que si lo intentamos estamos ante una posibilidad no sólo de poder superar este virus sino también de superar obstáculos colectivos que sin dudas  nos lleven a evolucionar como sociedad, como Estado, como nación y además como personas. 

En fin, poner en práctica la empatía y contagiarla…

Matias Gabriel Ruiu

34 años

Docente secundario, abogado

Córdoba, Argentina

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