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Memorias de mi aula – María Rosa Schverdt 

 

¿Estaré soñando, me habré quedado dormida?

¿O estaré inconsciente, quizás en terapia intensiva?

Pues no encuentro explicación, ninguna otra.

No entiendo, no me explico el por qué me han dejado sola.

Recuerdo esos momentos en que les regalaba mis abrazos,

cobijándolos a todos con mis pupitres que simulaban brazos.

Escucho la voz de ella nombrarme “Baúl del Tesoro”,

porque sus niños son eso, son sus joyas que atesoro.

Y sigo sin encontrar una razón que me responda,

no entiendo, no me explico el por qué me han dejado sola.

Les brindé sabiduría reflejada en un pizarrón,

compartimos juegos con tizas, fibrones y borrador.

Mi corazón hoy está inmerso en un terrible silencio que paraliza,

y no hago más que extrañar sus juegos, sus gritos y sus risas.

Y sigo sin encontrar una razón que me responda,

no entiendo, no me explico el por qué me han dejado sola.

Prometo no enojarme cuando rayen mis paredes,

prometo ser cálida y luminosa sólo para ustedes.

Mi suelo hoy está huérfano de pasos,

de colas en el piso,

de dibujos y de corridas,

sólo me acompaña esa arañita que teje aburrida;

en ese vértice de mi puerta cerrada, quieta y fría.

Y sigo sin encontrar una razón que me responda,

no entiendo, no me explico el por qué me han dejado sola.

Si regresan prometo besarlos y acariciar sus dulces caras,

disfrazada de rayitos de luz; de esos que entran por mis ventanas.

Sólo deseo que regresen a mí,

¡Aquí estoy, los espero!

para volver a ser otra vez yo

y demostrarles cuánto los quiero.

Y sigo sin encontrar una razón que me responda.

No entiendo, no me explico el por qué me han dejado sola.

 

María Rosa Schverdt 

45 años

Docente de Nivel Primario y escritora. 

Cosquín, Córdoba, Argentina. 

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